Daniel Pastene

Fotógrafo, documentalista, músico.

Después de vivir por 12 años en Bélgica, donde me titulé de interprete en clarinete en el Conservatorio de Gante, decidí volver a Chile.

Comencé a escalar en mi último año de estadía por europa, ésta experiencia me reconectó con Chile, con el fuego, el acampar y el contacto con la naturaleza en una forma mucho más intensa. Partí un viaje que terminó por las tierras de Cochamó, donde el reciente año 2017 impartí un curso de fotografía y cine a los estudiantes de la escuela rural del pueblo de Cochamó. Desde entonces he dedicado gran parte de mi trabajo por estas tierras del sur, como resultado de eso realicé mi primer documental, El Mono de Cochamó, que fue premiado como la Mejor Película en el Santiago Mountain Film Festival 2016, Mejor Fotografía en el Festival de Cine de Montaña Lo Valdés, Mejor Película en el Festival Noche de Fogón en Argentina y seleccionado oficial en el Adventure Film Festival 2016 y la Muestra Internacional de Cine Surmic, Puerto Montt 2015. La gente y sus historias siempre han sido una gran fuente de inspiración para mi trabajo fotográfico y audiovisual. La interacción del hombre y la naturaleza hacen una comunión perfecta para contar historias.

Por otra parte, la conservación y el cuidado del medio ambiente han sido siempre de mi interes, aportando con un granito de arena a projectos educativos y recreativos, con mi trabajo como fotografo y realizador audiovisual. Soy miembro del directorio de la organización internacional Friends of Cochamó, donde velamos por un desarrollo sostenible del turismo a largo plazo en el Valle Cochamó. También soy miembro del equipo de trabajo de la Organización de Turismo, Propietarios y Amigos del Valle Cochamó. Participo en el equipo de la Organización SinHuella, buscamos prevenir y disminuir el impacto negativo que generan los deportes y actividades al aire libre en áreas silvestres, con el objetivo de cuidar y respetar la naturaleza. Esto lo realizamos a través de proyectos de restauración de lugares vulnerados, educación socioambiental y el posicionamiento de esta problemática en la sociedad civil. Por último soy miembro fundador del equipo Wild Lab, donde desarrollamos habilidades humanas para aprender a vivir juntos, en armonía y en comunión con nuestro planeta. Lo hacemos a través de experiencias significativas en áreas silvestres con el objetivo de generar vínculos afectivos con la naturaleza.